
En el actual ecosistema del sector reparador, la figura del perito de seguros se ha visto, en demasiadas ocasiones, alejada de su función técnica original para convertirse, según sostiene ARYDA, en un instrumento de aplicación de políticas de contención de costes de determinadas entidades aseguradoras. Desde ARYDA, como asociación comprometida con la legalidad, la transparencia y la defensa de los derechos de los consumidores y de los profesionales del sector, defendemos que la objetividad e independencia pericial son condiciones indispensables para garantizar una indemnización justa.
Para que una reparación pueda efectuarse conforme a derecho y el asegurado reciba la indemnización que le corresponde, resulta esencial que el perito pueda desarrollar su labor con plena autonomía técnica e independencia de criterio. ARYDA considera que cualquier directriz o incentivo que pueda condicionar esa independencia compromete la fiabilidad de la valoración pericial y perjudica tanto al taller reparador como al consumidor.
En este contexto, ARYDA denuncia la utilización de baremos internos de valoración, como Digital Paint o Chromastar, empleados por entidades como Mapfre o Mutua Madrileña, cuya aplicación, según la documentación recopilada por la asociación, reduce los tiempos de reparación y las valoraciones económicas respecto de los criterios defendidos por el sector reparador. A juicio de ARYDA, la falta de transparencia sobre la metodología empleada en estos sistemas dificulta el control de su adecuación a una valoración técnica objetiva.
Del mismo modo, ARYDA considera que la labor del perito no debe estar condicionada por objetivos de ahorro o por sistemas de incentivos vinculados a la reducción del coste de los siniestros, ya que, de existir tales mecanismos, podrían comprometer la independencia del dictamen pericial y afectar al derecho del asegurado a una indemnización íntegra.
Asimismo, el perito debe disponer de plena autonomía para valorar la sustitución de las piezas necesarias para restituir el vehículo al estado anterior al siniestro, conforme a criterios exclusivamente técnicos, sin que prevalezcan consideraciones económicas ajenas a dicha valoración.
La independencia pericial también exige que el reconocimiento del precio de la hora de mano de obra responda a la realidad del mercado y a las circunstancias de la reparación, evitando la aplicación automática de referencias económicas predeterminadas que, según sostiene ARYDA, pueden repercutir en una reducción de la indemnización que corresponde al asegurado.
ARYDA entiende que el importe de una indemnización debe ser el resultado de una valoración técnica objetiva e independiente, y no de criterios económicos internos orientados a la contención del coste del siniestro.
Por ello, la asociación no solo analiza estas prácticas, sino que, a través de su Canal Interno de Denuncias (CDIT), ha puesto o pondrá, según corresponda, la documentación y los hechos de los que dispone en conocimiento de las autoridades e instituciones competentes para que sean investigados y, en su caso, valorados conforme al ordenamiento jurídico.
ARYDA considera que aquellas prácticas que puedan comprometer la independencia del perito o limitar el derecho del asegurado a obtener una reparación o indemnización conforme al contrato de seguro y a la normativa aplicable merecen un escrutinio riguroso por parte de las autoridades competentes.
“Si el perito no es objetivo e independiente, la indemnización nunca será justa.”
