
ARYDA (Asociación de Reparadores Independientes y Defensa del Asegurado) ha interpuesto una denuncia formal ante el Canal de Ética e Información Interno de OCCIDENT. La reclamación, fundamentada en una prueba documental de audio, destapa una práctica automatizada que anula la independencia pericial e impone restricciones económicas a los talleres independientes.
Los hechos se constataron durante una intervención presencial de un perito de la plantilla de la aseguradora en un taller libre elegido por el cliente. Según consta en la denuncia, el propio técnico descartó fotografiar el cartel oficial de precios del establecimiento admitiendo que el software informático de valoración de la compañía se encuentra bloqueado, lo que impide a los peritos modificar el precio hora o los baremos de cálculo, que vienen predefinidos de manera unilateral por la aseguradora.
ARYDA ha trasladado al Departamento de Auditoría Interna Corporativa de OCCIDENT que esta praxis informática vulnera de forma flagrante los derechos del consumidor y su propio Código Ético.
Al tasar los siniestros con tarifas predefinidas artificialmente a la baja por parte de la aseguradora, se rompe el principio de restitución íntegra del daño. Si el asegurado decide reparar el vehículo en un taller independiente elegido por él, se ve expuesto a un perjuicio económico injustificado. Imponer precios de forma automatizada a talleres sin acuerdo comercial configura un abuso de posición dominante.
El perito pierde la capacidad de evaluar con objetividad los costes reales de la reparación, convirtiendo el importe mínimo de indemnización conocido por la aseguradora en un importe calculado unilateralmente a su propio interés.
ARYDA ha solicitado formalmente la eliminación urgente del bloqueo digital en su software de valoración. La asociación exige que se garantice el derecho de los asegurados a recibir una valoración técnica transparente y justa, ajustada a la realidad del mercado y advierte que continuará denunciando estas conductas ante los departamentos reguladores correspondientes para salvaguardar los derechos del taller independiente y del consumidor final.
