
Los asegurados eligen taller, las aseguradoras no «regalan» reparaciones
A raíz de la noticia publicada por INESE bajo el titular «Las aseguradoras aportan el 62% de los clientes de los talleres de carrocería», ARYDA manifiesta su más rotundo rechazo ante lo que considera una interpretación sesgada, interesada y perjudicial para la libre competencia y para la autonomía de asegurados y del taller independiente.
El artículo publicado por INESE —compañía de servicios orientada al sector asegurador— difunde datos extraídos del informe de GANVAM “Diagnosis de la posventa en España”, sosteniendo que más del 60% de las reparaciones de chapa y pintura en el mercado independiente «proceden de aseguradoras» y que el 80% de los talleres independientes «aplica descuentos» a las compañías.
La realidad técnica y jurídica y el peligro del «relato» en la sociedad
A juicio de ARYDA, presentar estas cifras bajo el prisma de que las aseguradoras «aportan» o «proporcionan» clientes a los talleres manipula la percepción de la realidad del mercado y cala negativamente tanto en los profesionales como en los propios conductores. Presentar las reparaciones como un «regalo» o una «aportación» de las aseguradoras genera una barrera psicológica que lleva al taller a asumir como inevitable la pérdida de su autonomía comercial y la obligación de aplicar descuentos de forma sistemática.
El origen de las operaciones es el siniestro, no la aseguradora. Las entradas a taller no derivan de la generosidad de las entidades financieras, sino de siniestros viales producidos en la circulación. La elección del taller debe analizarse en función de las circunstancias de cada siniestro, de la cobertura contratada y de los derechos que correspondan al asegurado o al propietario del vehículo, sin que la existencia de una red de talleres concertados deba traducirse, por sí misma, en una restricción indebida de la libertad de elección.
En relación con los descuentos, ARYDA considera que, en determinados casos, las condiciones económicas exigidas o negociadas con las aseguradoras pueden generar una presión significativa sobre los talleres para aceptar descuentos o tarifas que, según la experiencia trasladada por numerosos profesionales del sector, pueden situarse por debajo de sus costes reales de producción.
Afirmar simplemente que el taller independiente «aplica descuentos» a la aseguradora puede ocultar, a juicio de ARYDA, la presión negociadora que en determinados casos soportan los talleres para aceptar unas condiciones económicas que pueden afectar a la rentabilidad y sostenibilidad de su actividad.
Aceptar sin crítica que las aseguradoras «aportan» trabajo a los talleres puede contribuir a normalizar prácticas de direccionamiento que, cuando restringen indebidamente la libertad de elección del asegurado, pueden plantear problemas desde la perspectiva de la normativa aplicable, así como condicionar la autonomía del taller y el papel de la independencia pericial.
«El gran problema del sector es que si el taller y el consumidor leen repetidamente que las reparaciones “se las da la aseguradora” y que “hay que aplicar descuento”, terminan asimilando este tipo de relación como una realidad inevitable. Hasta que los talleres y clientes no tengan claro que la intervención de la aseguradora en la gestión del siniestro no debería traducirse automáticamente en una pérdida de autonomía del taller ni en una restricción indebida de la libertad de elección del asegurado, este tipo de publicidad seguirá siendo una losa para la profesión», declara la Junta Directiva de ARYDA.
Solicitudes previas de aclaración a GANVAM
ARYDA recalca que ya ha solicitado formalmente aclaraciones ante GANVAM sobre los datos y la metodología de sus estudios de posventa. La asociación considera indispensable aclarar de dónde salen estos informes para evitar que datos descontextualizados o sesgados se conviertan en publicaciones que distorsionen el funcionamiento de la libre competencia y confundan al consumidor final.
